
La logopedia como bien sabemos es el conjunto de métodos para enseñar una fonación normal a quien tiene dificultades de pronunciación, pero lo que se desconoce, o al menos eso detectamos en AISS por las preguntas que se nos realizan, es la duración de los tratamientos.
La respuesta más rápida y sencilla, la que leeréis más veces es la de «depende de cada paciente y de la complejidad de cada caso». Si bien esto es cierto, esta respuesta ha de ser completada con una serie de razonamientos para que sea realmente efectiva.
Hay una serie de factores que hacen que la duración de la logopedia varíe y en AISS sabemos de ello ya que durante mas de 15 años hemos tratado y curado decenas de casos de logopedia.
Lo primero que hemos de indicar, de todas formas, es que no existe un tiempo preestablecido de rehabilitación y que el seguimiento de las pautas que el profesional logopeda marque tanto al paciente como a sus familiares determinará también la duración del tratamiento.
Factores que consideramos afectan a la duración del tratamiento:
- Edad del paciente
- Capacidad para asimilar y generalizar lo aprendido
- Capacidad de recuperación
- Necesidades del paciente.
- Patología a tratar
- Existencia o no de otros trastornos asociados
Consideramos en AISS, y somos conscientes de que hay un debate sobre ello, que la edad del paciente juega un rol determinante en cuanto a la duración del tratamiento de logopedia y es por ello por lo que hemos situado en las primeras lineas de factores que afectan a la duración del tratamiento a los relativos a la edad, ya que no es solo a la edad física a la que nos referimos pues no es lo mismo la capacidad que una persona joven tiene de asimilar y de aceptar acciones que rompen con su rutina diaria, por ejemplo, frente a las personas más adultas y esto también influye en la duración de los tratamientos.
Independientemente de la duración que pueda tener en cada caso el tratamiento de logopedia, el mismo cuenta con dos fases bien definidas.
En la primera fase, a través de ejercicios de logopedia, se muestra al paciente técnicas que le van a ayudan en su recuperación y en la adquisición de nuevas habilidades.
La segunda fase consiste en asimilar lo aprendido y ayudarle a ponerlo en práctica en todos los ámbitos de la vida diaria del paciente.
Todos estos factores van a estar también influenciados por si el servicio de logopedia se realiza o no a domicilio. La experiencia que tenemos en AISS nos demuestra sin duda alguna que la logopedia a domicilio es un factor determinante ya no solo en el éxito del tratamiento, sino en la duración del mismo.
Recibir un tratamiento de logopedia a domicilio hace que se puedan adaptar las necesidades del paciente en lo referido tanto al número de sesiones y a la duración de las mismas como al tipo de ejercicios específicos que el usuario requiere. Como hemos indicado al inicio de este artículo, la familia juega un rol fundamental en la rehabilitación del paciente y recibir el tratamiento en el hogar junto a la familia es un punto que consideramos fundamental en el tratamiento.
En AISS siempre vamos a recomendar que lo primero que hemos de hacer es ponernos en manos de profesionales y dejar que ellos determinen las necesidades y el tratamiento que mejor nos convenga a nosotros o a nuestro ser querido, pero no olvidemos que junto a ello, en el caso de la logopedia, si el tratamiento puede ser realizado en nuestro propio hogar no tengáis ninguna duda de su mejor efectividad frente a otras alternativas.










