La sección semanal de AISS en Radio Intercontinental reúne a tres generaciones para analizar la brecha real entre igualdad formal y desigualdad cotidiana
La terraza de Radio Intercontinental acogió esta semana un testimonio intergeneracional sobre el papel de la mujer en España. En la sección semanal de AISS, conducida por Ana Villota, la psicóloga especializada en género Fanny Sánchez y la histórica abogada de 94 años Pilar Bueno Ocaña, abogada de Atocha, pusieron voz a una realidad compartida: los avances legislativos no han erradicado la desigualdad estructural.
“La mujer hoy está en una encrucijada entre la tradición y la modernidad”, resumió Fanny Sánchez, quien advirtió de que, aunque se han producido progresos normativos, “la fuerza de la costumbre y la tradición siguen teniendo mucho peso”. A su juicio, la carga mental y la doble —o incluso triple— jornada continúan siendo uno de los principales problemas para muchas mujeres, con impacto directo en su salud física y psicológica.
La desigualdad que no se nombra
Sánchez alertó de la “invisibilización de la desigualdad real” y defendió la necesidad de conceptualizar fenómenos como la brecha salarial, el techo de cristal o la sobrecarga doméstica. “Si no se nombra, parece que no existe. Y cuando el malestar se entiende como algo individual, se enferma”, afirmó.
En esa línea, Ana Villota compartió su propia experiencia como empresaria y fundadora de AISS, proyecto que decidió impulsar sin apoyo familiar pese a proceder de un entorno acomodado. “El sistema no está creado para mí”, aseguró, al describir las exigencias simultáneas de ser “madre perfecta, mujer perfecta y empresaria perfecta”.

Ana Villota, presidenta y fundadora de AISS, junto al cantante flamenco Juan Peña en Radio Intercontinental
Villota reconoció haber sufrido el machismo. “Una mujer que triunfa está sujeta al mismo control machista”, sostuvo, subrayando que la desigualdad se manifiesta de manera diferente según la posición socioeconómica, pero atraviesa a todas.
En su empresa, donde la mayoría de la plantilla y los puestos directivos están ocupados por mujeres, defiende políticas de conciliación que, a su juicio, benefician tanto a trabajadoras como a empresarios y al conjunto de la economía.
Del franquismo a la democracia: “No tenía ningún derecho”
El momento más emocionante de la sección llegó con la intervención de Pilar Bueno Ocaña, de 94 años, una de las primeras mujeres colegiadas en su promoción. Recordó que, cuando estudió Derecho entre 1950 y 1955, no llegaban a veinte mujeres en toda la facultad. A los 25 años de colegiación, fue la única mujer homenajeada.
“Absolutamente no tenía ningún derecho”, afirmó sobre la situación femenina en la España de entonces. Relató incluso cómo un juez le negó intervenir en un acto de conciliación alegando que la ley exigía la representación por un “hombre bueno”, pese a que ella acreditó su condición de abogada colegiada.
Bueno Ocaña también evocó los días posteriores al atentado contra los laboralistas de Atocha en 1977, en el que cinco compañeros fueron asesinados. Describió el miedo a una escalada de violencia y el silencio masivo que inundó Madrid durante los funerales, en uno de los episodios más duros de la Transición.
Tres ejes para avanzar
A modo de conclusión, Ana Villota y Fanny Sánchez plantearon tres ámbitos prioritarios para seguir avanzando en igualdad:
- El lenguaje, porque “lo que no se nombra no existe”.
- El poder, con especial atención a las estructuras de decisión, como la judicatura.
- El reconocimiento de las pioneras, para que las nuevas generaciones conozcan a quienes abrieron camino en contextos de abierta discriminación.









