Turismo accesible y buen comportamiento

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turismo accesible en Moraira
Imagen de Moraira

 

Hoy es primero de julio y este fin de semana comienzan las vacaciones para millones de españoles. Durante los meses de julio y agosto, en  mayor o menor medida, una gran parte de los ciudadanos de nuestro país van a disfrutar de unos merecidos días de descanso y entre estos conciudadanos no nos podemos olvidar de las personas con discapacidad o con enfermedad mental ni de las que requieren de un turismo accesible, las cuales también van a disfrutar de sus bien merecidas vacaciones estivales.

Vamos a reflejar en este artículo parte de un documento elaborado por el Instituto de Consumo de Extremadura, documento titulado «El turismo accesible y el ocio» en el que, entre otros puntos, analiza y aconseja cómo ha de ser nuestra relación con las personas con enfermedad mental cuando nos encontremos con ellas durante las vacaciones.

El estudio establece la necesidad que «seamos discretos en el contacto con personas afectas de discapacidades para las relaciones personales. La enfermedad mental no es algo global, permanente ni inmutable, sino que es algo parcial y relativo.»

El Instituto de Consumo de Extremadura hace hincapié y da una importancia capital a que «hay que relacionarse con normalidad con éstas personas que saben, pueden y tienen relaciones personales como cualquier otra.  Evitemos situaciones que puedan generar violencia (conducta que no puede ni debe justificarse sólo a causa de una enfermedad mental), como discusiones o críticas.»

Se nos aconseja que «ante  situaciones de conductas regresivas debemos tener precaución en el contacto físico, nunca tratarlo como un niño».

Si la situación genera alucinaciones y/o ideas delirantes «nunca debemos racionalizar este tipo de ideas (las alucinaciones y los delirios son parte de los síntomas positivos de las enfermedades mentales que se mantienen activos o aparecen a causa de abandono del tratamiento farmacológico). Lo primero debemos tranquilizar, no reforzar ni descalificar y debemos mostrar comprensión, finalmente debemos reorientar la atención hacia otra actividad.»

Si lo que tenemos delante nuestro son actitudes o  conductas retraídas y aisladas, esta institución pública recomienda  «no   presionarlos, animarlos gradualmente a participar y animar ante cualquier aproximación.  Ante patrones de comunicación poco claros, nuestra comunicación verbal y no verbal ha de ser consecuente, clara y concisa.»

Por último, si nos encontramos con la difícil situación de enfrentarnos a alguna persona que muestra conducta suspicaz u hostil  «debemos tener precaución con el contacto físico, procurar aumentar la confianza con interacciones cortas que demuestren interés y respeto y establecer límites a conductas inaceptables. En caso de conducta verbal hostil, emplear tono de voz sosegado y tranquilo así como evitar conductas de sospecha: cuchicheos».

Desde estas líneas añadir a este estudio elaborado por el Instituto de Consumo de Extremadura que la primera y fundamental norma a aplicar en cualquier situación siempre es el sentido común.

Feliz verano a todos.

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