
El servicio de atención a domicilio que prestamos en AISS a una persona con patología dual, enfermedad mental y adicción a las drogas se ofrece todos los días de la semana las 24 horas del día.
Compartir tanto tiempo con una persona hace muy especial y diferente el trabajo. Se recibe mucha información de los acontecimientos y contextos que le influyen en el presente. Se observa como le cambian el ánimo y el carácter al día por cambios laborales, discusiones con amigos o familiares, pero también te acercas y casi llegas a entender este presente y la forma en la que da respuesta a estos hechos conociendo su historia de vida, ya que también se recibe mucha de esta información y se ve muy estrechamente como han sido estas relaciones a lo largo de su vida.
Sin embargo ha de ser esta una evaluación en silencio, teniendo en ocasiones la «pretenciosa» sensación como terapeutas de que puedes tener las formulas para que esas relaciones sean más sanas. Pero este trabajo de acompañar en la comprensión, de apoyarle en los momentos difíciles ha de ser muy sutil, con mucha «mano izquierda», y creo que dejando a un lado esa benevolencia que puede ofrecer esta contextualizacion de su vida para poderle ayudar con las mejores competencias y habilidades posibles a resolver sus problemas presentes.
Los problemas o dificultades que se pueden tener propios de la convivencia, han de afrontarse cada día con la mejor disposición y cara posibles, llegando a cada turno con el mejor optimismo y alegría que podamos sacar para no estancar la relación, por que muchas veces su necesidad es meramente afectiva, de compañía, y para ello tenemos que emplear nuestra principal herramienta como terapeutas, que creo es nuestra persona.
Priorizar objetivos
Es también necesario, cuando se da una relación tan extensa y larga, priorizar en objetivos a los que tender, discernir entre los objetivos terapéuticos que nos proponemos y saber cuáles les van ayudar a mejorar su calidad de vida, qué tendencias tenemos que marcarnos y si estas surgen de sus necesidades, deseos y metas personales; o, por el contrario, son objetivos estandarizados e impuestos que no le van a favorecer para ser más feliz, ya que la felicidad es muy personal e íntima. No debemos olvidar que la observación y análisis de las demandas, sean estas latentes o manifiestas, deben ser nuestra prioridad cuando estas le ayudan a sentirse más seguro y querido por su entorno y le ayudan a apegarse a este y a sí mismo.
Por otro lado, tratamos de ofrecer espacios y posibilidades de enriquecimiento, de desarrollo personal, ya sean estas actividades de mantenimiento o potenciando sus gustos ofreciendo actividades culturales, ejercicio en espacios públicos, tipo gimnasio y piscina, o cualquier otra actividad que le permita el vínculo y la relación con más personas.
Es un trabajo muy intenso, desde luego, mucho tiempo dedicado con dificultades y sin poder contar con las ayudas que ofrece el trabajo con un grupo mayor de pacientes como la ayuda y compresión que se pueden prestar entre ellos, pero nos ofrece la posibilidad de llegar a la persona con otra sensibilidad, sabiendo que somos parte de su hogar, estamos en su hogar. Que la persona se sienta segura y feliz es el sentido de nuestro trabajo en su domicilio.
Álvaro Briz
Educador social y terapeuta Asociación AISS












