La salud mental necesita una mirada amplia, transversal y profundamente humana. Ese fue uno de los mensajes centrales de la intervención de Ana Villota, presidenta y fundadora de AISS, durante su sección sobre salud mental en el programa ‘La Terraza’ en Radio Intercontinental, un espacio impulsado por el periodista José Aguilar que busca visibilizar la discapacidad y, en este caso, el ámbito de la salud mental.
Villota agradeció especialmente esta ventana de difusión, subrayando la importancia de dar voz a un sector que sigue arrastrando estigma y falta de comprensión social. “No puedo defender a personas con enfermedad mental si no las entendemos desde todas las áreas”, afirmó, insistiendo en que el bienestar no puede lograrse desde una perspectiva exclusivamente clínica. “Por muchos psicólogos que contratemos, no podemos lograr el bienestar social si no hay una visión global”.

En este sentido, defendió un modelo comunitario que integra distintos perfiles profesionales —psiquiatras, psicólogos, integradores sociales y cuidadores— y que pone el foco en la persona desde una perspectiva integral.
¿Cómo surgió AISS?
AISS nace en 1999, aunque su origen se remonta a años previos de trabajo de Villota en el ámbito sanitario.
Pero levantar este proyecto no fue sencillo. A las dificultades propias de un sector aún poco desarrollado se sumaron importantes barreras sociales y estructurales: el estigma hacia la enfermedad mental, la falta de recursos consolidados y la complejidad de poner en marcha una entidad en este ámbito.
A ello se añadió su realidad personal como mujer y madre, lo que supuso un esfuerzo adicional en un contexto ya de por sí exigente. Así, Ana Villota inició un recorrido marcado por la implicación directa, la intuición profesional y la perseverancia.
Sus primeros pasos fueron modestos pero innovadores: organizaba actividades de ocio y excursiones para personas con enfermedad mental, algo poco habitual en aquel momento. “Hoy lo vemos normal, pero entonces no lo era. Había miedo, rechazo y mucha desinformación”, explicó.
El papel clave de las familias y los cuidadores
Uno de los pilares fundamentales del modelo de AISS es el acompañamiento no solo a los pacientes, sino también a sus familias.
“Un problema de salud mental puede desestructurar completamente una familia. Hay matrimonios que se rompen y personas que dejan de hacer su vida por asumir el rol de cuidador”, señaló.

Precisamente para visibilizar esta realidad, Villota quiso dar voz a una cuidadora del equipo, poniendo en valor una figura esencial tanto en el ámbito familiar como profesional.
Dulce, cuidadora en uno de los pisos tutelados, explicó que su labor va mucho más allá de la supervisión: “Les ayudamos con las rutinas básicas: levantarse, la higiene, la medicación… pero sobre todo acompañamos para que tengan una vida organizada y tranquila”.
Además, puso el foco en el vínculo que se construye en el día a día y en la importancia de la cercanía: “Muchas veces lo más importante es estar, escucharles, entender cómo se sienten. Hay días difíciles, pero también momentos muy bonitos”.
En esa línea, añadió un aspecto clave del trabajo cotidiano: “Intentamos fomentar su autonomía poco a poco, respetando sus tiempos. Cada pequeño avance es muy importante para ellos”. Y concluyó con una reflexión que resume el sentido de su trabajo: “No es solo un trabajo. Hay momentos que te marcan, como cuando un paciente te pide un abrazo y te dice que te quiere”.
Villota subrayó que este enfoque también busca aliviar la sobrecarga del cuidador, ofreciendo apoyo y estructuras que permitan compartir responsabilidades y generar espacios de respiro.
Una red de pisos tutelados para la integración real
Uno de los elementos diferenciales de AISS es su red de pisos tutelados, concebidos como espacios de convivencia donde las personas con problemas de salud mental pueden desarrollar una vida lo más normalizada posible.

Ubicados en zonas céntricas de Madrid como O’Donnell o el entorno del Parque del Retiro, estos pisos acogen a grupos reducidos —entre cuatro y ocho personas— en viviendas amplias, favoreciendo la autonomía y la integración social.
Cuidar también a los profesionales: conciliación y estabilidad
Otro de los aspectos clave del modelo es el cuidado de los equipos profesionales. Villota ha impulsado una organización del trabajo basada en la estabilidad y la conciliación, evitando turnos rotativos y priorizando horarios que permitan una vida personal equilibrada.
“No hay turnos rotativos, tienen fines de semana libres. Quiero cuidar a mi equipo”, explicó.
Esta filosofía responde a una convicción clara: solo cuidando a quienes cuidan se puede garantizar una atención de calidad. Según destacó, este modelo ha permitido consolidar equipos estables y comprometidos, aplicando metodologías de trabajo que han demostrado ser eficaces a lo largo del tiempo.
Barreras, reivindicaciones y el papel del cheque servicio
Durante la entrevista, Villota también abordó las dificultades estructurales del sector: la burocracia administrativa, las trabas para emprender proyectos sociales y la complejidad de crear recursos que generen empleo y bienestar.
“Montar recursos debería ser más fácil”, defendió.
En este contexto, reivindicó el valor de los servicios privados como complemento necesario al sistema público, así como herramientas como el cheque servicio de la Comunidad de Madrid.
El discurso de Ana Villota durante los premios Radio Intercontinental
“Es muy importante porque permite que sean los pacientes y las familias quienes elijan el recurso que mejor se adapta a sus necesidades, ya sea público o privado”, explicó. Un modelo que, a su juicio, favorece la personalización de la atención y amplía las oportunidades de acceso.
Un modelo centrado en la dignidad
A lo largo de su intervención, Villota insistió en la necesidad de dignificar la vida de las personas con problemas de salud mental y romper con prejuicios históricos.
“Son personas enormemente valientes”, afirmó, destacando especialmente a quienes conviven con trastornos graves como la esquizofrenia y continúan luchando por salir adelante.
Tras más de tres décadas de trayectoria, AISS ha atendido a miles de personas, consolidando un modelo que combina atención profesional, integración social y un profundo compromiso humano.
Información y contacto
Las personas interesadas en conocer más sobre estos recursos o solicitar información pueden contactar con AISS a través de los teléfonos 91 411 78 63 y 615 10 22 29, o acudir a su sede en calle Lagasca, 121, 2º derecha (Madrid).












